viernes, 26 de diciembre de 2014

No consigo conciliar el sueño. Quizás por insomnio solamente, o insomnio provocado por tu ausencia, quién sabe. Quién sabe porque te extraño una hora más tarde después de haber estado contigo diez, quién sabe...

Yo lo sé, podría darte diez mil millones de motivos por los cuales echarte de menos y diez mil millones más por los cuales quererte; pero para que citártelos si a dos centímetros de tu boca toda palabra es innecesaria y a su vez cualquier beso tuyo es necesario, desde el más cariñoso y dulce en la frente hasta el más apasionado.

Podría decirte la falta que me haces todos los días, las ganas que tengo de compartir todo contigo y que no habrá un solo día de mi vida en el que no me acuerde de ti.

Podría darte las gracias por haber estado en todo momento a pie de cañón conmigo, por tener las palabras necesarias en el momento exacto, por los abrazos por la espalda inesperados aconpañados de un "te quiero" al oído, por haberme cuidado uno y cada día de los que llevas a mi lado.

Podría decirte lo mucho que me gusta que me quieras como lo haces y por supuesto lo mucho que me gustas tú, con tus cosas buenas y las malas, pero de eso se trata, de sabernos llevar mutuamente con paciencia y cariño.

Podría regalarte los oídos y ponerme así de sentimental todos los días pero no soy así, me cuesta mucho expresar lo que siento pero que cuando lo hago... ya lo sabes... y aún así me sigues respondiendo con "yo también te quiero" cada vez que te digo "idiota".

Podría decirte que te extraño cada noche con sus caricias en la espalda hasta quedarme dormida y cada mañana despertaando a tu lado, eso sí que es bonito.

Podría, podría, podía... y puedo.

Puedo afirmar que no voy a dejar escapar lo que tanta gente anda buscando como loca por ahí. Si algo tengo claro es que quiero que formes parte de mi vida y lo sé desde el primer momento en el que me miraste a los ojos y me dijiste "te quiero" lo tengo claro incluso en cada discusión. Voy a luchar para que esto siga así de bien como hasta ahora y pongo la mano en el fuego porque sé que tú también lo harás.

Por ti, por mi, por nosotros. Por lo que fuimos y lo que seremos. Por lo que te quiero y por lo que te querré. Por lo bueno y malo. Por hoy, por mañana y por muchos años.

Ojalá, ojalá algun día pueda llegar a quererme la mitad de lo que te quiero a ti.

Te quiero, mi vida.





                                                "Y al final el amor que recibes equivale al amor que haces."


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